La obesidad no es únicamente una cuestión relacionada con el peso o con la imagen corporal. Es una enfermedad crónica que puede afectar de forma importante a la salud física y emocional y que aumenta el riesgo de desarrollar diferentes patologías. Entre sus comorbilidades más relevantes se encuentra la diabetes tipo 2.
Existe una estrecha relación entre obesidad y diabetes tipo 2. El exceso de tejido adiposo, especialmente cuando se acumula en la zona abdominal, favorece la resistencia a la insulina: el organismo necesita producir cada vez más insulina para mantener unos niveles adecuados de glucosa en sangre.
Con el tiempo, este mecanismo puede resultar insuficiente y favorecer la aparición de diabetes.
Abordar la obesidad significa mucho más que “perder kilos”. En determinados pacientes, conseguir una pérdida de peso significativa puede mejorar considerablemente el control metabólico y reducir el impacto de enfermedades asociadas.
¿Por qué la obesidad aumenta el riesgo de diabetes tipo 2?
La diabetes tipo 2 aparece cuando el organismo no utiliza correctamente la insulina o no consigue producir la cantidad necesaria para mantener controlados los niveles de glucosa.
El sobrepeso y la obesidad son importantes factores de riesgo. La acumulación excesiva de grasa puede favorecer procesos inflamatorios y alteraciones metabólicas que interfieren en la acción de la insulina.
La relación entre ambas enfermedades es tan estrecha que en determinados contextos se utiliza el término “diabesidad” para referirse a la coexistencia de obesidad y diabetes tipo 2.
El problema es que las consecuencias pueden ir mucho más allá de unos niveles elevados de glucosa. Una diabetes mal controlada aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, daño renal, problemas oculares, alteraciones neurológicas y otras complicaciones que pueden afectar seriamente a la calidad de vida.
Perder peso puede cambiar la evolución de la diabetes
La buena noticia es que la pérdida de peso puede producir mejoras metabólicas muy relevantes.
Reducir el peso corporal ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa. En algunos pacientes con diabetes tipo 2, una pérdida de peso importante puede permitir reducir la medicación e incluso alcanzar una remisión de la enfermedad, entendida como mantener niveles de glucosa por debajo del rango diagnóstico de diabetes durante un periodo determinado sin utilizar medicación antidiabética.
La estrategia para conseguirlo no tiene por qué ser igual para todos. Los cambios en alimentación y actividad física constituyen la base del tratamiento y actualmente existen también tratamientos farmacológicos muy eficaces.
Sin embargo, cuando existe obesidad importante o estos abordajes no permiten conseguir una pérdida de peso suficiente y mantenida, pueden valorarse procedimientos endoscópicos o cirugía bariátrica.
Cirugía bariátrica y diabetes tipo 2
La cirugía bariátrica o metabólica constituye una de las alternativas terapéuticas más eficaces para pacientes correctamente seleccionados con obesidad y diabetes tipo 2.
Procedimientos como la manga gástrica y el bypass gástrico consiguen una pérdida de peso significativa y pueden producir importantes mejoras metabólicas.
La manga gástrica reduce aproximadamente un 70-80 % del volumen del estómago, favoreciendo una menor ingesta y cambios hormonales relacionados con el hambre y la saciedad.
El bypass gástrico, además de crear un pequeño reservorio gástrico, modifica el recorrido digestivo. Esto provoca cambios metabólicos y hormonales que explican por qué determinados pacientes pueden experimentar una mejoría del control de la glucosa incluso antes de alcanzar su máxima pérdida de peso.
Actualmente ya hablamos también de cirugía metabólica: el objetivo no es exclusivamente reducir el peso, sino mejorar las enfermedades asociadas a la obesidad.
Endomina: reducción de estómago sin cirugía
No todos los pacientes necesitan una intervención quirúrgica. Para determinados perfiles existe una alternativa menos invasiva: la gastroplastia endoscópica con Endomina.
Endomina permite reducir el volumen funcional del estómago mediante suturas realizadas por vía endoscópica. El procedimiento se realiza a través de la boca, sin incisiones abdominales y sin extirpar ninguna parte del estómago.
Al reducir la capacidad gástrica, favorece una saciedad más precoz y ayuda al paciente a disminuir la cantidad de alimentos ingeridos. La pérdida de peso conseguida puede contribuir a mejorar diferentes parámetros metabólicos asociados a la obesidad.
En Instituto MediQ utilizamos Endomina dentro de un programa integral de pérdida de peso, acompañado de seguimiento médico y nutricional. La elección entre Endomina, manga gástrica, bypass u otras alternativas depende siempre del grado de obesidad, las enfermedades asociadas y las características de cada paciente.
¿Qué tratamiento es mejor si tengo obesidad y diabetes?
No existe una única respuesta.
Una persona con obesidad leve y diabetes recientemente diagnosticada puede necesitar un tratamiento completamente diferente al de otra con obesidad severa, diabetes de larga evolución y otras enfermedades metabólicas.
La manga gástrica, el bypass y Endomina no deben entenderse como tratamientos intercambiables. Cada procedimiento tiene unas indicaciones concretas y unos resultados esperables diferentes.
En Instituto MediQ estudiamos cada caso de forma individualizada y ofrecemos un abordaje integral de la obesidad. En nuestros tratamientos de cirugía bariátrica, el paciente dispone de valoración nutricional y seguimiento durante 12 meses, además de revisiones postoperatorias con el cirujano durante 24 meses.
Tratar la obesidad es invertir en salud
Perder peso puede mejorar la movilidad, el bienestar emocional y la calidad de vida, pero en pacientes con obesidad y diabetes tipo 2 existe un objetivo todavía más importante: reducir el impacto que el exceso de peso está teniendo sobre su salud.
Si tienes obesidad, diabetes tipo 2 o ambas enfermedades y quieres conocer qué alternativas existen, en Instituto MediQ podemos estudiar tu caso.
La primera consulta informativa y la valoración son completamente gratuitas, para que puedas conocer las diferentes opciones y recibir una recomendación adaptada a tu situación clínica.