Qué es
Paso repetido de contenido gástrico al esófago
La enfermedad por reflujo gastroesofágico aparece cuando el contenido del estómago asciende de forma repetida al esófago y provoca síntomas molestos o lesiones. El ardor y la regurgitación son frecuentes, pero también puede presentarse con tos, carraspeo o molestias al tragar.
Entender el diagnóstico
Paso repetido de contenido gástrico al esófago
Ardor o regurgitación, especialmente tras comer o al tumbarse
Endoscopia y estudios funcionales en casos seleccionados
Hábitos y medicación adaptados a cada persona
Solo con indicación y diagnóstico confirmado
Tener reflujo ocasional no equivale siempre a padecer una enfermedad. Se considera un problema clínico cuando los episodios son frecuentes, afectan a la calidad de vida o causan complicaciones, como inflamación del esófago, estrechamientos o cambios en su mucosa. Antes de atribuir cualquier síntoma al reflujo, conviene descartar otras causas.
Escucha a tu cuerpo
Ardor detrás del esternón o en la boca del estómago.
Regurgitación de líquido ácido o alimentos hacia la boca.
Dolor o dificultad al tragar, sensación de atasco o molestias torácicas.
Tos, carraspeo, ronquera o síntomas nocturnos que pueden tener otras causas.
El dolor torácico intenso, la dificultad progresiva para tragar, los vómitos persistentes, el sangrado digestivo, la anemia o la pérdida de peso sin explicación requieren valoración médica sin demora.
El primer paso: conocer tu caso
En muchos casos, la historia clínica orienta el diagnóstico. La endoscopia se indica ante síntomas de alarma, falta de respuesta o sospecha de complicaciones. La pH-metría o pH-impedanciometría permite demostrar el reflujo cuando es necesario; la manometría estudia la motilidad y suele formar parte de la valoración previa a una cirugía.
Tratamiento personalizado
El tratamiento se adapta a la intensidad de los síntomas y a los hallazgos. Puede incluir pérdida de peso cuando está indicada, evitar acostarse durante las tres horas posteriores a la cena y reducir los alimentos que cada persona identifica como desencadenantes. Los inhibidores de la bomba de protones y otros fármacos se utilizan bajo indicación médica. La respuesta y la necesidad de mantenerlos se revisan de forma individual.
La cirugía no es el tratamiento inicial para todas las personas con reflujo. Se considera tras confirmar el diagnóstico, revisar la respuesta al tratamiento médico y valorar la anatomía, la motilidad esofágica y las preferencias del paciente.
La cirugía antirreflujo suele asociar la reparación del hiato a una técnica que refuerza la barrera entre el esófago y el estómago, como una funduplicatura. La técnica se elige según las pruebas, la anatomía y la motilidad esofágica.
La intervención de un vistazo
Laparoscópica o robótica
1-2 noches
2-4 semanas
Restablecer la barrera antirreflujo
Tras confirmar el reflujo y valorar alternativas
La cirugía se indica de forma individual. Los tiempos de ingreso y recuperación son orientativos y se concretan según la técnica, la complejidad y la evolución.
Cirugía digestiva avanzada

Pequeñas incisiones, más posibilidades para una cirugía precisa. La cirugía mínimamente invasiva permite abordar distintas intervenciones mediante laparoscopia o cirugía robótica. En la laparoscopia, el cirujano maneja directamente los instrumentos; la robótica incorpora visión tridimensional y mayor libertad de movimiento, facilitando la disección en zonas de difícil acceso.
Para poner estas ventajas al servicio del paciente, la preparación del equipo es fundamental. En Instituto MediQ contamos con especialistas con formación y entrenamiento específicos en el sistema da Vinci y con certificación como cirujano de consola.
Esta preparación, junto con nuestra experiencia en cirugía digestiva y bariátrica y el acceso a tecnología avanzada, nos permite elegir el abordaje adecuado para cada caso, buscando favorecer la recuperación y manteniendo siempre la seguridad como prioridad.
También con tu seguro de salud
Tu compañía puede cubrir la valoración, las pruebas y la intervención según las condiciones de tu póliza.










Contigo, paso a paso
Revisamos los síntomas, los antecedentes y las pruebas disponibles.
Seleccionamos las exploraciones necesarias para conocer la anatomía y la función del esófago y el estómago.
Explicamos las opciones médicas, endoscópicas o quirúrgicas según el diagnóstico y la situación de cada persona.
Acompañamos la evolución y ajustamos los cuidados y las revisiones después del tratamiento.
Experiencia y cercanía
Experiencia y acompañamiento
Un equipo de especialistas en Cirugía General y del Aparato Digestivo te acompaña en la valoración, el tratamiento y el seguimiento.

Cirugía esofagogástrica, bariátrica y robótica

Cirugía General y del Aparato Digestivo
Instituto MediQ
Nuestro equipo atiende en clínicas y hospitales de referencia de Madrid para acercarte una atención especializada, con los recursos que necesita cada caso.
Contamos con la infraestructura hospitalaria, los protocolos y la coordinación profesional necesarios para acompañarte antes, durante y después de la intervención.





Resolvemos tus dudas
No necesariamente. El reflujo ocasional es frecuente. Conviene estudiarlo si es repetido, altera el descanso o la alimentación, no responde al tratamiento o se acompaña de signos de alarma.
No todas las personas la necesitan de entrada. Se recomienda especialmente ante dificultad para tragar, sangrado, anemia, pérdida de peso, vómitos persistentes, falta de respuesta o sospecha de complicaciones.
Depende de la causa, la gravedad y la evolución. Algunas personas controlan los síntomas con medidas y tratamientos intermitentes; otras necesitan mantenimiento. La pauta debe revisarse con el especialista.
La cirugía puede controlar muy bien los síntomas en pacientes bien seleccionados, pero no garantiza la desaparición absoluta de todas las molestias ni evita siempre volver a usar medicación.
Puede existir de forma transitoria mientras disminuye la inflamación. Si es intensa o persiste, debe valorarse para descartar un problema en la reparación.
Ante dolor torácico intenso, vómitos con sangre, heces negras, incapacidad para tragar líquidos, atragantamiento repetido o pérdida de peso no explicada.
Estamos para ayudarte
Si el reflujo condiciona tu alimentación, tu descanso o tu calidad de vida, revisaremos tus síntomas y pruebas para explicarte las opciones de tratamiento.