Localización
Estómago
Recibir un diagnóstico de cáncer de estómago genera dudas sobre las pruebas, los tratamientos y la alimentación. En Instituto MediQ estudiamos cada caso de forma individualizada y coordinamos la cirugía con oncología, endoscopia, radiología, anatomía patológica y nutrición.
El tratamiento depende de la localización y extensión del tumor, sus características biológicas y el estado general de la persona. Algunos tumores muy iniciales pueden tratarse por endoscopia; otros requieren cirugía y tratamiento sistémico, mientras que en enfermedad avanzada el objetivo y las opciones son diferentes.
Entender el diagnóstico
Estómago
Endoscopia con biopsias y estudio de extensión
Adaptado al estadio, al tipo de tumor y a la situación clínica
Coordinación entre especialidades y soporte nutricional
El cáncer gástrico se origina en las células del estómago. La mayoría son adenocarcinomas, aunque existen otros tipos con comportamiento y tratamiento diferentes. Conocer la localización, la profundidad y si se ha extendido a ganglios u otros órganos permite establecer el estadio y planificar el tratamiento.
Escucha a tu cuerpo
En fases iniciales puede no haber síntomas. Cuando aparecen, no siempre significan que exista un cáncer, pero deben valorarse si son nuevos, persistentes o se presentan de forma conjunta:
Digestiones pesadas, ardor o dolor persistente en la parte alta del abdomen.
Saciedad precoz o sensación de llenarse con poca comida.
Pérdida de apetito, náuseas o vómitos repetidos.
Pérdida de peso sin una causa clara.
Cansancio, palidez o anemia.
Vómitos con sangre, heces negras o dificultad para tragar.
El sangrado digestivo, los vómitos persistentes, la imposibilidad para alimentarse, el dolor intenso o un deterioro rápido requieren atención médica urgente.
La infección por Helicobacter pylori, la gastritis atrófica, algunos antecedentes familiares o síndromes hereditarios, el tabaquismo y determinados hábitos dietéticos pueden aumentar el riesgo. Haber sido operado previamente del estómago o padecer ciertas lesiones precursoras también puede requerir seguimiento.
Tener un factor de riesgo no significa que vaya a aparecer un cáncer, y la enfermedad puede presentarse sin antecedentes conocidos. Si existen varios casos en la familia o un diagnóstico a edad temprana, puede estar indicado valorar asesoramiento genético.
El primer paso: conocer tu caso
El diagnóstico se confirma mediante endoscopia digestiva alta con biopsias. Después se completa el estudio para conocer la extensión y las características del tumor:
El estadio clínico integra la endoscopia, la biopsia y las pruebas de imagen. En determinados casos se completa con laparoscopia y citología. Esta información evita tratamientos insuficientes o intervenciones que no aportarían beneficio.
Tratamiento personalizado
El tratamiento puede incluir resección endoscópica, cirugía, quimioterapia, terapias dirigidas o inmunoterapia. La secuencia depende del estadio, la localización, los biomarcadores y la situación clínica. En muchos tumores localizados se valora tratamiento sistémico antes y después de la cirugía.
Algunas lesiones muy superficiales, con bajo riesgo de afectación ganglionar, pueden extirparse por endoscopia. La selección exige una valoración especializada y un análisis anatomopatológico preciso.
La operación puede consistir en una gastrectomía parcial o total junto con la extirpación de los ganglios correspondientes. La elección depende de la localización y extensión del tumor. El objetivo es lograr una resección oncológica adecuada preservando la función siempre que sea seguro.
La quimioterapia, las terapias dirigidas y la inmunoterapia se indican según el estadio y las características del tumor. El soporte nutricional forma parte del tratamiento antes y después de la cirugía para prevenir déficits, adaptar la alimentación y favorecer la recuperación.
La intervención de un vistazo
Laparoscópica o robótica
4-7 noches
4-6 semanas
Coordinación con oncología, endoscopia y nutrición
Ágil, personalizada y sin listas de espera propias del equipo
Estos datos corresponden al tratamiento quirúrgico cuando está indicado. Los tiempos son orientativos y dependen de la intervención, los tratamientos asociados y la evolución.
Cirugía digestiva avanzada

Pequeñas incisiones, más posibilidades para una cirugía precisa. La cirugía mínimamente invasiva permite abordar distintas intervenciones mediante laparoscopia o cirugía robótica. En la laparoscopia, el cirujano maneja directamente los instrumentos; la robótica incorpora visión tridimensional y mayor libertad de movimiento, facilitando la disección en zonas de difícil acceso.
Para poner estas ventajas al servicio del paciente, la preparación del equipo es fundamental. En Instituto MediQ contamos con especialistas con formación y entrenamiento específicos en el sistema da Vinci y con certificación como cirujano de consola.
Esta preparación, junto con nuestra experiencia en cirugía digestiva y bariátrica y el acceso a tecnología avanzada, nos permite elegir el abordaje adecuado para cada caso, buscando favorecer la recuperación y manteniendo siempre la seguridad como prioridad.
También con tu seguro de salud
Tu compañía puede cubrir la valoración, las pruebas y la intervención según las condiciones de tu póliza.










Contigo, paso a paso
Revisamos la endoscopia, la biopsia, las pruebas de imagen, los antecedentes y la situación nutricional.
Completamos la estadificación y definimos la estrategia con las especialidades implicadas.
Organizamos el tratamiento sistémico, la cirugía o la opción endoscópica en el orden adecuado.
Acompañamos la adaptación alimentaria, la evolución postoperatoria y las revisiones.
Experiencia y cercanía
Experiencia y acompañamiento
Un equipo de especialistas en Cirugía General y del Aparato Digestivo te acompaña en la valoración, el tratamiento y el seguimiento.

Cirugía esofagogástrica, bariátrica y robótica

Cirugía General y del Aparato Digestivo
Instituto MediQ
Nuestro equipo atiende en clínicas y hospitales de referencia de Madrid para acercarte una atención especializada, con los recursos que necesita cada caso.
Contamos con la infraestructura hospitalaria, los protocolos y la coordinación profesional necesarios para acompañarte antes, durante y después de la intervención.





Resolvemos tus dudas
No. Son síntomas frecuentes y suelen tener causas benignas. Deben valorarse cuando persisten, cambian, no responden al tratamiento o se acompañan de anemia, vómitos, saciedad precoz o pérdida de peso.
Mediante una endoscopia con biopsias. El análisis anatomopatológico determina el tipo de tumor; después se realizan pruebas para establecer su extensión.
No. Algunos tumores iniciales se tratan por endoscopia y determinadas localizaciones permiten una gastrectomía parcial. La gastrectomía total se reserva para los casos en los que es necesaria para conseguir una resección adecuada.
En muchos pacientes sí, pero no en todos. La decisión depende del tamaño y localización del tumor, la extensión, cirugías previas, la anatomía y la seguridad oncológica.
Depende del estadio, el tipo de tumor, los biomarcadores y la situación clínica. En muchos cánceres localizados se recomienda tratamiento alrededor de la cirugía; en otros casos la estrategia es diferente.
Se suele comer en cantidades pequeñas y con mayor frecuencia. El plan se adapta al tipo de operación y puede requerir suplementos o controles de vitaminas y minerales.
El ingreso suele situarse alrededor de 4-7 noches y la recuperación funcional en 4-6 semanas, aunque puede variar según la intervención, el tratamiento oncológico y la evolución.
Incluye revisión clínica, control nutricional y las pruebas que correspondan según el estadio y los tratamientos. El análisis definitivo de la pieza ayuda a decidir los siguientes pasos.
Estamos para ayudarte
Si tienes un diagnóstico de cáncer de estómago o necesitas una segunda valoración quirúrgica, revisaremos tu caso y te explicaremos las alternativas disponibles.