Qué ocurre
El recto forma una protrusión hacia la pared vaginal
El rectocele se produce cuando la pared que separa el recto de la vagina pierde soporte y forma una bolsa hacia la vagina. Puede no causar molestias o dificultar la evacuación, generar presión y obligar a realizar maniobras para completar la deposición.
Entender el diagnóstico
El recto forma una protrusión hacia la pared vaginal
Presión, bulto o evacuación dificultosa
El hallazgo por sí solo no obliga a tratar
Hábitos intestinales y fisioterapia cuando procede
Solo ante síntomas relevantes y persistentes
Puede relacionarse con partos vaginales, envejecimiento y menopausia, estreñimiento con esfuerzo repetido, obesidad, levantamiento habitual de peso o cirugías pélvicas. Es frecuente que conviva con otras alteraciones del suelo pélvico.
Escucha a tu cuerpo
Sensación de bulto, peso o presión vaginal.
Dificultad para iniciar o completar la evacuación.
Necesidad de presionar la vagina o el periné para defecar.
Sensación de evacuación incompleta.
Molestias durante las relaciones sexuales en algunas personas.
La intensidad de los síntomas no siempre coincide con el tamaño del prolapso. La valoración debe centrarse también en cuánto afecta a la vida diaria.
El primer paso: conocer tu caso
La historia clínica y la exploración pélvica y rectal permiten valorar el rectocele y reproducir los síntomas. Si hay dificultad evacuatoria pueden ser útiles la defecografía o la resonancia dinámica y, en casos seleccionados, la manometría anorrectal. Es importante distinguir una alteración anatómica de un problema de coordinación muscular.
Tratamiento personalizado
El primer paso suele ser evitar heces duras y reducir el esfuerzo mediante alimentación, hidratación, regulación del tránsito y postura defecatoria. La fisioterapia con reeducación y biofeedback puede ayudar cuando existe una alteración de la coordinación. Algunas pacientes pueden beneficiarse de un pesario valorado por ginecología.
La cirugía se considera cuando el rectocele provoca síntomas importantes, existe una relación clara entre el defecto y la dificultad para evacuar y el tratamiento conservador no ha sido suficiente. Operar un rectocele visto en una prueba, pero que no causa síntomas, no suele aportar beneficio.
La intervención de un vistazo
Laparoscópica o robótica en cirugía abdominal seleccionada
Adaptada al procedimiento
1 noche
4-6 semanas
Facilitar la evacuación y recuperar soporte
El abordaje, el ingreso y la recuperación son orientativos: varían según la técnica y la situación clínica, y se concretan tras la valoración. La laparoscopia o la robótica se contemplan en procedimientos abdominales seleccionados; las otras vías descritas pueden ser más adecuadas en cada caso.
Cirugía digestiva avanzada

Pequeñas incisiones, más posibilidades para una cirugía precisa. La cirugía mínimamente invasiva permite abordar distintas intervenciones mediante laparoscopia o cirugía robótica. En la laparoscopia, el cirujano maneja directamente los instrumentos; la robótica incorpora visión tridimensional y mayor libertad de movimiento, facilitando la disección en zonas de difícil acceso.
Para poner estas ventajas al servicio del paciente, la preparación del equipo es fundamental. En Instituto MediQ contamos con especialistas con formación y entrenamiento específicos en el sistema da Vinci y con certificación como cirujano de consola.
Esta preparación, junto con nuestra experiencia en cirugía digestiva y bariátrica y el acceso a tecnología avanzada, nos permite elegir el abordaje adecuado para cada caso, buscando favorecer la recuperación y manteniendo siempre la seguridad como prioridad.
Tu bienestar, en el centro
El objetivo no es corregir únicamente una imagen, sino mejorar la función y la calidad de vida. Antes de recomendar una intervención se valoran los síntomas predominantes, otras alteraciones del suelo pélvico, los tratamientos previos, el riesgo quirúrgico y las expectativas de la persona.
También con tu seguro de salud
Tu compañía puede cubrir la valoración, las pruebas y la intervención según las condiciones de tu póliza.










Contigo, paso a paso
Revisamos cómo afectan a tu vida diaria, tus hábitos intestinales y los antecedentes relevantes.
La exploración y las pruebas indicadas permiten conocer qué estructuras y funciones están afectadas.
Valoramos las medidas conservadoras y la cirugía según el problema, los síntomas y tus objetivos.
Adaptamos la recuperación y el seguimiento al tratamiento y a la evolución de cada caso.
Experiencia y cercanía
Experiencia y acompañamiento
Un equipo de especialistas en Cirugía General y del Aparato Digestivo te acompaña en la valoración, el tratamiento y el seguimiento.

Cirugía colorrectal, bariátrica y robótica

Cirugía General y del Aparato Digestivo

Cirugía colorrectal y robótica
Instituto MediQ
Nuestro equipo atiende en clínicas y hospitales de referencia de Madrid para acercarte una atención especializada, con los recursos que necesita cada caso.
Contamos con la infraestructura hospitalaria, los protocolos y la coordinación profesional necesarios para acompañarte antes, durante y después de la intervención.





Resolvemos tus dudas
No. Si no produce síntomas, puede bastar con observación y prevención del estreñimiento.
No siempre corrige la anatomía, pero puede mejorar la coordinación, reducir el esfuerzo y aliviar los síntomas.
Cuando los síntomas son relevantes, se relacionan con el rectocele y no mejoran con tratamiento conservador.
No. Si existen otros problemas de motilidad o coordinación, pueden persistir. Por eso es importante estudiar la función antes de operar.
Sí. Puede asociarse a descenso del útero, vejiga o parte alta de la vagina, y el plan debe valorar el conjunto.
Sí. El riesgo depende de los tejidos, el tipo de reparación y factores como el estreñimiento o los esfuerzos repetidos.
Estamos para ayudarte
Si tienes síntomas compatibles con rectocele o ya dispones de un diagnóstico, revisaremos tu caso y te explicaremos las alternativas de tratamiento.