Qué son
Infecciones víricas que inflaman el hígado y presentan vías de transmisión diferentes.
Las hepatitis víricas son infecciones causadas por virus que afectan al hígado. No todas se transmiten igual ni evolucionan de la misma forma: algunas producen una infección aguda que se resuelve, mientras que las hepatitis B y C pueden hacerse crónicas y causar fibrosis, cirrosis o cáncer de hígado.
El diagnóstico exacto requiere interpretar marcadores específicos y, si existe infección activa, valorar el estado del hígado. En Instituto MediQ organizamos el estudio, el tratamiento y el seguimiento según el tipo de virus y la situación de cada persona.
Atención personalizada
Infecciones víricas que inflaman el hígado y presentan vías de transmisión diferentes.
A y E suelen ser agudas; B, C y D pueden requerir seguimiento especializado.
Análisis serológicos y moleculares que distinguen contacto, inmunidad e infección activa.
Depende del virus: la hepatitis C puede curarse y la B puede controlarse eficazmente.
Vacunación disponible frente a hepatitis A y B, además de medidas frente a la transmisión.
Atención personalizada
Muchas infecciones no producen síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir cansancio, falta de apetito, náuseas, dolor abdominal, orina oscura, heces claras e ictericia. La ausencia de molestias no descarta una hepatitis crónica.
Las personas con exposiciones de riesgo, antecedentes de transfusiones en determinados periodos, uso compartido de material, parejas o convivientes según el virus, origen en zonas de alta prevalencia o alteraciones hepáticas pueden necesitar pruebas aunque se encuentren bien.
Atención personalizada
No existe un único «análisis de hepatitis». Los marcadores indican si hubo contacto, si existe inmunidad, si la infección está activa o si el virus se replica. Un resultado aislado puede ser insuficiente y debe interpretarse dentro de un algoritmo.
Cuando se confirma una infección crónica se valoran transaminasas, función hepática y fibrosis mediante métodos no invasivos. También se estudian coinfecciones y otros factores que pueden acelerar el daño.
Atención personalizada
Los antivirales de acción directa permiten curar la gran mayoría de las hepatitis C con tratamientos orales de duración limitada. Tras la curación, las personas con fibrosis avanzada pueden necesitar vigilancia hepática continuada.
En hepatitis B, el tratamiento se indica según actividad viral, inflamación, fibrosis y otros factores. Los antivirales pueden suprimir la replicación y reducir complicaciones, aunque el seguimiento suele ser prolongado. La hepatitis D requiere una valoración especializada adicional.
Atención personalizada
Existen vacunas eficaces frente a hepatitis A y B; al prevenir la B también se evita la hepatitis D. La prevención incluye no compartir agujas ni objetos con sangre, utilizar material esterilizado y aplicar las medidas recomendadas según la vía de transmisión.
Las hepatitis víricas no se tratan con cirugía. Si existe cirrosis avanzada, cáncer hepático o necesidad de trasplante, el manejo se coordina con equipos especializados.
También con tu seguro de salud
Tu compañía puede cubrir la valoración, las pruebas y la intervención según las condiciones de tu póliza.










Contigo, paso a paso
Revisamos tus síntomas, antecedentes y pruebas previas.
Seleccionamos las pruebas que pueden aclarar el diagnóstico.
Te explicamos el plan y cómo seguirlo.
Valoramos la evolución y ajustamos el tratamiento cuando es necesario.
Experiencia y cercanía
Interpretamos los marcadores completos, valoramos la fibrosis y explicamos con claridad si el resultado significa inmunidad, infección pasada o infección activa. El seguimiento se adapta al virus y al riesgo hepático.
Experiencia y acompañamiento
Nuestro equipo de especialistas en Aparato Digestivo te acompaña en el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de tu salud digestiva.

Aparato Digestivo

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Instituto MediQ
Nuestro equipo atiende en clínicas y hospitales de referencia de Madrid para acercarte una atención especializada, con los recursos que necesita cada caso.
Contamos con la infraestructura hospitalaria, los protocolos y la coordinación profesional necesarios para acompañarte antes, durante y después de la intervención.





Resolvemos tus dudas
Sí. Las hepatitis B y C pueden permanecer silenciosas durante años.
Actualmente la gran mayoría de los casos puede curarse con antivirales orales, aunque debe confirmarse la respuesta y valorar el daño previo.
Los tratamientos disponibles controlan muy eficazmente el virus en quienes los necesitan; la eliminación completa no es habitual y puede requerir seguimiento prolongado.
Sí frente a hepatitis A y B. No existe vacuna frente a hepatitis C; prevenir la B protege también frente a la D.
No siempre. Algunos anticuerpos indican contacto pasado o inmunidad; son necesarias otras pruebas para conocer si el virus está activo.
Depende del tipo de virus y de la exposición. El especialista explicará pruebas, vacunación y medidas preventivas para convivientes o parejas.
Estamos para ayudarte
Si tienes marcadores positivos, una exposición de riesgo o alteraciones hepáticas, solicita una valoración especializada.