Los nuevos medicamentos para adelgazar han cambiado profundamente el tratamiento de la obesidad. Fármacos como Wegovy (semaglutida) o Mounjaro (tirzepatida) permiten alcanzar pérdidas de peso que hace pocos años resultaban difíciles de conseguir únicamente mediante tratamiento farmacológico.
Sus resultados son importantes y no tendría sentido cuestionar su utilidad. Sin embargo, tampoco deben interpretarse como una fórmula sencilla para adelgazar durante unos meses y olvidarse después del problema.
La evidencia científica empieza a mostrar una realidad más compleja: una parte importante del peso perdido puede recuperarse cuando se suspende el tratamiento, algunos pacientes no toleran sus efectos adversos y mantener los resultados puede requerir tratamientos prolongados.

Conviene también hacer una distinción: Ozempic contiene semaglutida, pero su indicación autorizada en Europa es el tratamiento de la diabetes tipo 2, mientras que Wegovy, también basado en semaglutida, está específicamente indicado para el control del peso en determinados pacientes.
Mounjaro, cuyo principio activo es tirzepatida, cuenta igualmente con indicación para el control del peso en pacientes que cumplen determinados criterios, además de su utilización en diabetes.
¿Cuánto peso se puede perder realmente?
Los resultados obtenidos con estos medicamentos son relevantes. El estudio STEP 5 publicado en Nature Medicine analizó durante dos años el tratamiento con semaglutida 2,4 mg. Los pacientes tratados consiguieron una reducción media del peso corporal del 15,2 %, frente al 2,6 % observado con placebo.
Con tirzepatida los resultados han sido incluso superiores. El ensayo SURMOUNT-1 publicado en The New England Journal of Medicine registró pérdidas medias de peso de hasta aproximadamente el 20,9 % con las dosis más altas estudiadas.
La pérdida de peso conseguida con estos fármacos puede ser muy relevante, pero su indicación debe entenderse dentro de una estrategia médica completa.
Estamos, por tanto, ante medicamentos realmente eficaces. El problema aparece cuando planteamos otra pregunta: ¿qué ocurre cuando dejamos de tomarlos?
La reganancia de peso tras abandonar el tratamiento
Este es probablemente uno de los aspectos que debería conocer cualquier paciente antes de comenzar un tratamiento.
La extensión del ensayo STEP 1 estudió qué sucedía después de retirar la semaglutida. Los resultados fueron muy significativos: un año después de suspender el medicamento, los participantes habían recuperado aproximadamente dos tercios del peso que habían perdido previamente.
Además, parte de las mejoras cardiometabólicas conseguidas durante el tratamiento comenzaron a revertirse. Puede consultarse directamente el estudio sobre la reganancia de peso tras retirar semaglutida.
Con tirzepatida se ha observado un fenómeno parecido. El estudio SURMOUNT-4 publicado en JAMA comparó a pacientes que continuaban tomando tirzepatida con otros que, después de una primera fase de tratamiento, pasaban a recibir placebo.
Después de haber perdido inicialmente alrededor del 20,9 % de su peso, quienes suspendieron tirzepatida experimentaron una recuperación media del 14 % del peso durante las siguientes 52 semanas. Por el contrario, quienes mantuvieron el tratamiento continuaron perdiendo peso.
Esto no significa que estos medicamentos generen adicción. El concepto es diferente: la obesidad es una enfermedad crónica y el efecto farmacológico desaparece cuando retiramos el medicamento.
De hecho, la OMS contempla actualmente los GLP-1 como posibles tratamientos a largo plazo para la obesidad dentro de un abordaje completo y con seguimiento profesional.
Esta necesidad de control médico también se relaciona con la alerta de la OMS sobre el uso indebido de medicamentos GLP-1 para adelgazar, especialmente cuando se compran por internet o se utilizan sin supervisión sanitaria.
¿Hay que tomarlos para siempre?
No necesariamente en todos los pacientes, pero la evidencia disponible apunta a que mantener la pérdida de peso puede requerir tratamientos prolongados.
Este aspecto es especialmente importante porque cambia la percepción que algunas personas tienen de estos medicamentos. No estamos necesariamente ante un tratamiento de tres, seis o doce meses para perder peso y después abandonarlo manteniendo automáticamente el resultado.
La respuesta dependerá de cada paciente, de su evolución, de sus hábitos y de las decisiones tomadas junto con el especialista. Pero los estudios de retirada de semaglutida y tirzepatida obligan a plantear desde el principio cómo se mantendrán los resultados a largo plazo.
¿Qué sabemos sobre sus efectos secundarios?
Los efectos adversos más habituales de semaglutida y tirzepatida son gastrointestinales: náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y molestias abdominales.
El ensayo cardiovascular SELECT es especialmente interesante porque incluyó a 17.604 pacientes y proporciona una de las mayores experiencias disponibles con semaglutida. El estudio demostró importantes beneficios cardiovasculares y no observó un incremento global de acontecimientos adversos graves.
Sin embargo, el 16,6 % de los pacientes tratados con semaglutida abandonó definitivamente el medicamento por efectos adversos, frente al 8,2 % del grupo placebo. Los problemas gastrointestinales fueron una de las principales causas. Puede consultarse el estudio SELECT publicado en The New England Journal of Medicine.
Por tanto, tampoco sería riguroso afirmar que estos medicamentos están demostrando actualmente graves problemas generalizados por su utilización continuada. La evidencia disponible no sostiene esa afirmación.
Lo que sí sabemos es que existen efectos adversos, que algunos pacientes no toleran el tratamiento y que la experiencia a más largo plazo sigue siendo una incógnita frente a otros tratamientos de la obesidad.
¿También se pierde masa muscular?
Cuando una persona pierde una cantidad importante de peso, normalmente no pierde exclusivamente grasa. Una parte corresponde a masa magra.
Un análisis de composición corporal realizado dentro del programa SURMOUNT encontró que, con tirzepatida, aproximadamente el 75 % del peso perdido correspondió a grasa y alrededor del 25 % a masa magra. Puede consultarse el estudio sobre composición corporal y tirzepatida.
Esto no convierte a estos medicamentos en tratamientos perjudiciales para el músculo, ya que cierta reducción de masa magra también aparece con otras formas de pérdida de peso.
Pero sí refuerza, sin embargo, la necesidad de acompañar el tratamiento de una alimentación adecuada, suficiente aporte proteico y ejercicio de fuerza, especialmente en determinados perfiles de pacientes.
¿Y qué ocurre con la cirugía bariátrica?
Medicamentos y cirugía bariátrica no deberían plantearse como tratamientos enfrentados. Son herramientas diferentes para pacientes diferentes y, de hecho, hasta complementarias.
La diferencia fundamental está en que la manga gástrica y el bypass gástrico cuentan con décadas de experiencia y estudios de seguimiento muy prolongados.
El ensayo SLEEVEPASS, publicado en JAMA Surgery, ha seguido durante diez años a pacientes sometidos a manga gástrica y bypass. Ambas intervenciones consiguieron una pérdida de peso importante y sostenida durante una década.
Todavía más prolongado es el seguimiento disponible para el bypass gástrico. Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine observó que, 12 años después de la intervención, los pacientes mantenían una pérdida media del 26,9 % de su peso inicial.
La cirugía bariátrica no sustituye a todos los tratamientos, pero aporta una evidencia de durabilidad que conviene considerar en pacientes correctamente seleccionados.
Esto no significa que toda persona con sobrepeso deba decantarse por la cirugía. La indicación depende del IMC, las enfermedades asociadas, los tratamientos previos, las características individuales y el criterio clínico del especialista.
Las recomendaciones internacionales ASMBS/IFSO sobre cirugía metabólica y bariátrica consideran actualmente la cirugía una opción especialmente eficaz y duradera en pacientes correctamente seleccionados con obesidad.
No existen soluciones milagrosas para la obesidad
Semaglutida, tirzepatida y las nuevas generaciones de medicamentos contra la obesidad representan uno de los avances médicos más importantes de los últimos años.
Para determinados pacientes pueden ser una excelente alternativa y, además, la evidencia empieza a demostrar beneficios que van más allá de la pérdida de peso.
Pero no son una solución milagrosa.
Los estudios muestran que suspenderlos puede provocar una recuperación importante del peso perdido y que mantener los resultados puede requerir tratamientos prolongados, una idea alineada con las recomendaciones de la OMS sobre terapias GLP-1 para la obesidad.
La cirugía bariátrica, por su parte, supone una intervención y requiere seguimiento, pero dispone de una evidencia científica acumulada durante décadas sobre la durabilidad de sus resultados.
La pregunta no debería ser simplemente “¿medicamento o cirugía?”, sino “¿qué tratamiento ofrece mejores posibilidades de controlar mi obesidad a largo plazo?”.
En Instituto MediQ abordamos la obesidad desde esta perspectiva individualizada. En los pacientes candidatos a cirugía bariátrica, el tratamiento incluye valoración nutricional y seguimiento durante 12 meses, además de revisiones postoperatorias con el cirujano durante 24 meses.
La primera consulta informativa es completamente gratuita, permitiendo valorar el caso, conocer las distintas alternativas y decidir con criterio médico cuál es el tratamiento más adecuado.
Bibliografía y estudios consultados
- Garvey WT et al. Two-year effects of semaglutide in adults with overweight or obesity: the STEP 5 trial. Nature Medicine, 2022. Consultar STEP 5
- Wilding JPH et al. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: The STEP 1 trial extension. Diabetes, Obesity and Metabolism, 2022. Consultar STEP 1 Extension
- Jastreboff AM et al. Tirzepatide Once Weekly for the Treatment of Obesity. The New England Journal of Medicine, 2022. Consultar SURMOUNT-1
- Aronne LJ et al. Continued Treatment With Tirzepatide for Maintenance of Weight Reduction in Adults With Obesity. JAMA, 2024. Consultar SURMOUNT-4
- Lincoff AM et al. Semaglutide and Cardiovascular Outcomes in Obesity without Diabetes. The New England Journal of Medicine, 2023. Consultar SELECT
- Look M et al. Body composition changes during weight reduction with tirzepatide in the SURMOUNT-1 study. Diabetes, Obesity and Metabolism, 2025. Consultar estudio de composición corporal
- Salminen P et al. Effect of Laparoscopic Sleeve Gastrectomy vs Roux-en-Y Gastric Bypass at 10 Years: SLEEVEPASS. JAMA Surgery, 2022. Consultar SLEEVEPASS
- Adams TD et al. Weight and Metabolic Outcomes 12 Years after Gastric Bypass. The New England Journal of Medicine, 2017. Consultar seguimiento a 12 años
- Eisenberg D et al. 2022 ASMBS/IFSO Indications for Metabolic and Bariatric Surgery. Consultar recomendaciones ASMBS/IFSO
- World Health Organization. WHO guideline on the use of GLP-1 therapies for the treatment of obesity in adults. 2025. Consultar recomendaciones de la OMS
