Abordaje
Pequeñas incisiones
La cirugía robótica es una técnica mínimamente invasiva en la que el cirujano controla la intervención desde una consola situada en el quirófano. El sistema reproduce sus movimientos mediante instrumentos articulados introducidos a través de pequeñas incisiones. El robot no actúa de forma autónoma ni toma decisiones.
Plataformas como Da Vinci proporcionan una visión tridimensional ampliada, estabilizan el movimiento y ofrecen una gran libertad de maniobra. Estas características pueden facilitar suturas y disecciones precisas, especialmente en espacios anatómicos profundos o reducidos.

En Instituto MediQ contamos con la tecnología y los profesionales acreditados para realizar este tipo de procedimientos. Su indicación se valora de forma individualizada, ya que no siempre representa una ventaja frente a otras técnicas. La seguridad y los criterios clínicos y quirúrgicos son prioritarios y, en las intervenciones por cáncer, se respetan además los principios oncológicos.
Información práctica
Pequeñas incisiones
Cirujano desde una consola
Tridimensional y ampliada
Alta en el día o 1-5 noches
1-8 semanas según la operación
Los plazos son orientativos y dependen de la operación y de la evolución, no solo del abordaje. El ingreso puede prolongarse en intervenciones complejas.
Tecnología al servicio del cirujano
Control de cámara e instrumentos con visión 3D ampliada.
Brazos articulados que transmiten los movimientos del cirujano.
Imagen y equipos utilizados por el equipo quirúrgico.

Un equipo asistente permanece junto al paciente durante toda la intervención. La plataforma responde a los movimientos del cirujano y no incorpora autonomía para decidir o ejecutar la operación por sí misma.
Nuestro equipo en quirófano
Un ejemplo del abordaje robótico en cirugía bariátrica.
Conoce la cirugía bariátrica y de la obesidad
Qué aporta la técnica
El beneficio clínico depende de la intervención, la selección del paciente y la experiencia del equipo. En muchas operaciones la laparoscopia ofrece resultados excelentes y puede ser la opción más proporcionada.
La seguridad, primero
La cirugía robótica exige formación reglada en la plataforma, entrenamiento progresivo, acreditación hospitalaria y evaluación continuada de resultados. La tecnología amplía las posibilidades técnicas del cirujano, pero no sustituye su conocimiento de la enfermedad ni su capacidad para resolver incidencias.
Durante una intervención puede ser necesario cambiar a laparoscopia o cirugía abierta. La decisión se toma para mantener el control y la seguridad. En cirugía oncológica, la vía robótica solo es adecuada si permite respetar los márgenes, la extracción de ganglios cuando corresponda y el resto de los principios del tratamiento del cáncer.
Indicaciones individualizadas
La plataforma robótica puede utilizarse en diferentes áreas de la cirugía digestiva. Su inclusión en esta selección no implica que la cirugía sea necesaria ni que el abordaje robótico sea el indicado para todos los pacientes. Se elige cuando sus recursos técnicos pueden aportar valor sin comprometer la seguridad.
Puede facilitar la disección y la sutura en resecciones seleccionadas, especialmente en la pelvis, siempre que se respeten los principios oncológicos.
Puede utilizarse en resecciones programadas complejas por enfermedad diverticular cuando existe indicación quirúrgica.
Se reserva para casos seleccionados en los que una resección o reconstrucción compleja puede beneficiarse de los instrumentos articulados.
Puede emplearse en colectomías o reconstrucciones seleccionadas dentro de un plan quirúrgico individualizado.
La visión tridimensional y la sutura articulada pueden ser útiles en determinadas rectopexias abdominales.
Algunos casos asociados a un prolapso complejo pueden abordarse con asistencia robótica después de una valoración especializada del suelo pélvico.
Puede formar parte de una reparación robótica del prolapso pélvico en pacientes seleccionados.
La manga gástrica y el bypass pueden realizarse con asistencia robótica cuando la valoración y la complejidad aconsejan este abordaje.
La cirugía antirreflujo robótica puede facilitar la disección y la sutura en casos seleccionados.
Puede aportar maniobrabilidad en reparaciones complejas, recidivadas o que requieren una reconstrucción precisa del hiato.
Puede utilizarse en gastrectomías seleccionadas si permite cumplir los objetivos de resección y linfadenectomía.
Algunas fases de una esofagectomía pueden realizarse con asistencia robótica dentro de un programa especializado.
La plataforma puede facilitar la miotomía y la sutura en procedimientos seleccionados del esófago distal.
La colecistectomía puede hacerse con robot, aunque la laparoscopia convencional es el abordaje habitual y suele ser suficiente.
Determinadas resecciones complejas pueden beneficiarse de la visión y articulación robóticas en casos cuidadosamente seleccionados.
La asistencia robótica puede utilizarse en reparaciones bilaterales, recidivadas o de mayor complejidad cuando aporta una ventaja técnica.
Puede facilitar el cierre del defecto y la reconstrucción de la pared en determinadas eventraciones.
Algunas reparaciones complejas pueden realizarse con asistencia robótica según el defecto y las cirugías previas.
Puede emplearse en intervenciones seleccionadas, aunque la indicación depende del tamaño del bazo, la enfermedad y el riesgo de sangrado.
Una decisión para cada paciente
La elección se realiza operación por operación. La robótica puede aportar ventajas técnicas en casos complejos; la laparoscopia es una opción consolidada y eficiente para muchas intervenciones; y la cirugía abierta sigue siendo necesaria cuando ofrece mayor seguridad o control. El objetivo no es utilizar la tecnología más llamativa, sino el abordaje adecuado para cada paciente.
También con tu seguro de salud
Tu compañía puede cubrir la valoración, las pruebas y la intervención según las condiciones de tu póliza.










Contigo, paso a paso
Revisamos el diagnóstico, las pruebas y las alternativas terapéuticas.
Definimos si la cirugía es necesaria y si la robótica aporta una ventaja técnica razonable.
Coordinamos el estudio preoperatorio, la anestesia, el equipo y la disponibilidad de la plataforma.
Realizamos la cirugía en entorno hospitalario y adaptamos el alta y la recuperación a la evolución.
Experiencia y cercanía
Instituto MediQ
Nuestro equipo atiende en clínicas y hospitales de referencia de Madrid para acercarte una atención especializada, con los recursos que necesita cada caso.
Contamos con la infraestructura hospitalaria, los protocolos y la coordinación profesional necesarios para acompañarte antes, durante y después de la intervención.





Resolvemos tus dudas
No. El cirujano controla todos los movimientos desde la consola y un equipo asistente permanece junto al paciente.
No. Puede facilitar determinadas maniobras, pero la laparoscopia es una técnica consolidada y muy adecuada para numerosas operaciones.
No. La indicación depende de la enfermedad, la anatomía, las operaciones previas, la complejidad y la seguridad prevista.
Algunos procedimientos permiten alta en el día y otros requieren entre una y cinco noches, o más si la operación es compleja o la evolución lo aconseja.
Puede variar de una a ocho semanas según la operación y la actividad habitual. El uso del robot no determina por sí solo el tiempo de recuperación.
Sí. Puede planificarse una cirugía abierta desde el inicio o convertirse durante la intervención si ofrece mayor seguridad.
Estamos para ayudarte
Si quieres saber si una intervención puede realizarse con cirugía robótica, revisaremos tu caso y te explicaremos sus posibles aportaciones, sus límites y las alternativas.